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Somos un ecosistema que trabaja para mejorar la calidad de vida de todas las comunidades a las que nos conectamos. Nuestra intención es tener una caja de herramientas diversa que apunte a resolver los problemas locales con un enfoque interdisciplinario. Nuestro objetivo es cuidar y proteger el agua, el suelo, las semillas y la cultura de nuestras comunidades para las generaciones futuras como un derecho humano; basados ​​en la investigación científica y el conocimiento compartible, buscando producir nuestra propia energía, alimentos y medicinas y mejorar la economía local utilizando plantas de alto valor agregado con potencial industrial, biotecnológico y médico, incluido el Cannabis. 

A la crisis actual ocasionada por la pandemia del virus COVID-19, se suman la caída del precio del petróleo, la devaluación de las monedas de los países vecinos, el hongo fusarium en el banano y, sobre todo, el desastre de la política. Es una crisis mucho más grave que la del año 1999, donde un millón y medio de ecuatorianos abandonaron el país. En esta crisis, no hay un sitio a donde ir.

Esta crisis representa el fin del sistema económico actual. Tenemos la esperanza de que el nuevo orden económico sea diferente y que la principal preocupación del ser humano sea el bienestar del resto de seres humanos y del planeta. Un futuro de una economía comunitaria y solidaria.

Un futuro de comunidades sostenibles que produzcan su propia energía, su propia comida y su propia medicina.

En este futuro, las comunidades sostenibles, sin el uso de combustibles fósiles sino de fuentes sustentables de energía, tendrán electricidad y podrán sobrevivir a un apagón informático. Mediante sistemas de agricultura orgánica y sin el uso de pesticidas ni plaguicidas tóxicos, las comunidades sostenibles proveen de comida a todas las familias de la zona. Mediante la siembra y procesamiento de especies medicinales de alto valor agregado como el Cannabis, el San Pedro y la Ayawaska, cuyas propiedades se han demostrado científicamente, se cura el cuerpo y el espíritu.

Y los excedentes se comercializan. El excedente de energía se vende al estado o a comunidades cercanas. El excedente de comida es procesado para darle valor agregado social y se comercializa o exporta. El excedente de medicina se procesa, se extraen sus principios activos y aceites esenciales y se comercializa.

Y los residuos son recuperados y usados como materia prima para otros procesos, de manera que se cierre el círculo en esta nueva economía comunitaria y popular.

Para lograr ese futuro de Comunidades Sostenibles, hemos formado la Cooperativa de Producción Agrícola Ananda.

Como primera acción para este futuro de comunidades sostenibles, la Cooperativa Ananda ha iniciado los contactos varios gobiernos locales de la provincia de Chimborazo, Ecuador, para un proyecto educativo. Este proyecto está orientado a los agricultores y habitantes de la zona y tendrá varios componentes. Empezará por una capacitación que permita diferenciar claramente entre el uso medicinal y el uso recreativo de la planta de Cannabis, su siembra, cultivo y procesamiento. Se fortalecerá a las organizaciones locales, especialmente las de mujeres, quienes pueden proveer servicios a la industria del Cannabis y a las industrias que se generen alrededor de la energía renovable, de la agricultura orgánica y de la producción de fármacos y preparaciones galénicas.

La Cooperativa Ananda también elaborará, siempre en coordinación con el gobierno local y con la comunidad y mediante procesos participativos, proyectos de desarrollo enfocados a transformar su territorio en una comunidad sostenible. Estos proyectos, al igual que el educativo, se enmarcarán dentro de un programa más grande de Economía Circular que permita proteger al territorio de la comunidad sostenible del desastre que es la economía de usar y tirar.

Los ingresos generados por la industria del Cannabis medicinal y Cáñamo Industrial financiarán este programa.

Otro de los proyectos de este programa de Economía Circular es la reducción de los desechos sólidos urbanos mediante el reemplazo de plásticos de un solo uso por productos derivados del Cáñamo Industrial. La planta del Cáñamo, primo hermano del Cannabis Medicinal, provee la materia prima para fibras textiles y papel para empaques y bolsas reutilizables y 100% biodegradables.

Del Cannabis Medicinal y del Cáñamo Industrial se pueden extraer cientos de productos, desde aceites medicinales a capacitores para motores de arranque de submarinos nucleares. Queremos que en esta nueva industria del Cannabis no se cometan los mismos errores que en otras industrias. Que la industria del Cannabis genere valor en la comunidad, no solamente dinero para unos pocos. Que los beneficiarios de esta industria sean las personas que labran la tierra; las mujeres, el agricultor, el campesino, los ancianos, los niños, los pacientes.

Las comunidades sostenibles protegerán el agua, la tierra, la naturaleza y a todos sus miembros.

Las comunidades sostenibles son el futuro de la humanidad.